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La Coctelera

Categoría: lugares con encanto

Adolfo García. (Historia de Oviedo y Pelayo)

Me ha parecido entender que esta "Historia de Oviedo" está guardada en espera de su próxima publicación, debe ser la ciudad de Oviedo quien todavía no cuenta con un "cuento" en el que los "escolinos" y los "visitantes menudos" puedan disfrutar de las cosas y usos de nuestros ancestros, esperemos que el proyecto termine por ver la luz y no nos quedemos a dos velas.

Posiblemente "Felechosa" no lo sepa, que incluso ni esté enterado, pero si pasas por esta bitácora vas tener que tomar cartes en el asuntu y dar algún meneo al que lo tien dormío en un caxión na su mesa, resulta imperdonable.
¡¡¡To fecho y el llar sin barrer!!!.
La calidad de las ilustraciones y el "estilo" de nuestro entrañable Adolfo García marcan las diferencias a simple vista, es de suponer que cualquier "pequeño problema" sea subsanado pronto por los responsables municipales y se pueda subsanar este error con una pronta publicación.
Por cierto, y como que no es la cosa, fijaros en esta plancha... ¿¿¿increible verdad???
Nos gusta tanto "Pelayo" que no lo hemos dudado ni por un momento... es el nombre que luce nuestro hijo.
Aquí "Pelayo" muestra un cuerpo adulto, adusto en la pose, cara seria ante lo que le espera, cuerpo dispuesto para la acción, con la espada en la mano derecha... ... no tiene desperdicio.
Me permito hacer del mismo mi "Nick", mi "ávatar", mi "semella"... o como se diga, a partir de ahora en cuantas cosas aparezca una imágen con la que me gustaría identificarme espero que sea esta, por singular, por asturiana y haber salido de los lápices de nuestro entrañable "Adolfo García".
Tal que de esta manera, y con un pie de imagen o eslogan que rece: ¡¡¡Nacido Salvaje!!!, algo así como recordando que uno no deja de ser nacido en las montañas Alleranas y por ello "Montuno" con "M" a lo grande.

¡¡¡Nacido salvaje!!!
.

Aborígen astur protegido


No tenía desperdicio y por eso se la traigo a la bitácora.

No me negarán que esa cara merece un comentario.

¿Qué podemos hacer si somos más de pueblo que ellos?

Me parece, personalmente, todo un acierto por parte del fotógrafo, a continuación tenemos material al respecto, algunas imágenes como esta particularmente entrañables. .

 

Me acuerdo de niño cuando en Caborana el pan nos llegaba en mulas a los cuarteles de arriba, o cómo el carbón lo traían las carboneras con su recua de asnos cargados de sacos con el preciado mineral, pero lo que nunca se me olvidará serán las sensaciones que estos animales te transmiten cuando estás a la grupa de uno de ellos o simplemente les miras directamente a los ojos, como al de la fotografía. ¿Tu tienes algún otro recuerdo? 

Más imágenes sobre los asnos:

http://www.dalealplay.com/informaciondecontenido.php?con=70922

http://www.dalealplay.com/buscar/Asociacion-defensa-del%20Borrico-1.html

11 de noviembre ¡San Martín!

Va tantu tiempu que tan nel esterior
que ya ta avezau a cellebrar
toles fiestas que-y faigan recordar
anque acaben mecies nel dolor.

Ya-y habien trayío unes castañas
que-y mandó la güelina co`l cestu.

Fixo colos de casa l'amagüestu
y suañó cola so tierra y sos montañes.

Cualquier día ye bonu p`alcordase,
pero hai una fecha n`especial
que`l, que ta lexos, pásalo mui mal
y l`alcordanza, failu emocionase.

Sacó Antón con cuidau del armariu
una camisa, el chalecu con el "pin"
d'humanitariu, pues yera Samartin,
y la montera, faltaba-y l`escenariu.

Quiso facelo lo más apaecío
que púo tando nun país lexanu
y axuntó tolos. amigos y un hermanu.

N`estes feches sólo-y faltaba`l frio.
Escanciaron sidrina pa beber
después xintaron fabes con llacón,
casadielles y un plato de panchón.

Tenia bona mano la muyer.
Cantaron l`Asturies patria quería”
y unes cuantas tonaes ayeranes
y entós tapó la cara coles manes
pa esconder la llárima que-y cayía.

Fíxose un gran silenciu nel salón
que solo entiende bien el que ta fuera
y apareció la tristura, de manera
que- yos dexó encoyíu`l corazón.

Saliose de la mesa suspirando,
Paño`l teléfonu de la cocina
y marcó`l númberu de la güelina
que al momento contestó. Taba
esperando.

Si l`once de payares, Samartín,
Fuera d'Ayer veis a daquien llorando
Y nun ta malu ni-y están pegando,
Ye un ayeran con pena el probitín

Fernando Súarez Albalá.
Enlace relacionado: http://www.humanitariossanmartin.org/

¿Se acaban los pastores en Picos de Europa?


Antes su inminente desaparición, antes de que no se les vuelca a ver, Ernesto Bustio Crespo y José Luis Casado Soto han reflejado en este libro las formas y el estilo de de vida de una comunidad que durante siglos se han partido las espaldas luchando contra el rigor del clima extremo y de un territorio montañoso en extremo. Estamos ante un regalo de una entrañable amiga, en esta ocasión nos trae "Los últimos pastores de los Picos de Europa", un libro rico en datos, que nos cuenta historias olvidadas, lo que aconteció con el paso de los años en la montaña y, sobre todo, buenas imágenes y mejores anécdotas.

En el "Diario Montañes" (Cantabria) nos cuentan:
«Sobre todo, recoge la memoria viva de la gente de cuarenta años para acá», dice el autor, que firma el libro junto a Ernesto Bustio, el que fuera párroco de Tresviso y, en esta ocasión, fotógrafo. Suyas son la mayor parte de las instantáneas y retratos que más que ilustrar, enriquecen este ensayo de Casado Soto por interpretar cómo se fue poblando y por fijar cómo vivieron -y viven- esas comunidades en pleno Macizo Oriental de los Picos.

Según el autor, se trata de «un libro extenso y serio, pero asequible y didáctico, nada erudito», que se ocupa no tanto del paisaje, como del paisanaje de Sotres, Bejes y, sobre todo, Tresviso. El libro, producto de la memoria y reflexión de Casado Soto y Bustio tras el contacto a lo largo de décadas con aquellas gentes.

Fuente:
http://www.eldiariomontanes.es/prensa/20070105/santander/casado-soto-bustio-plasman_20070105.html

Cabo Peñas

Como que no es la cosa y sin darse uno ni cuenta nos podemos plantar cualquier sábado en el espacio expositivo permanente alojado en la planta baja del mítico Faro de Cabo Peñas.

Hacía algunos años que no pasaba por allí y cuan grato resultó dar un paseo por la senda litoral y cada una de sus cinco salas: la de los faros, impresionante la experiencia con sonidos y efectos en la de naufragios y tormentas, reveladora la de el mar del Cabo de Peñas y los mariscadores, el medio marino y la no menos simpática ventana de Gozón, música entrañable.

Una sencilla página aporta más información: